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El cuidado del uniforme, aliado para forjar la personalidad de nuestros hijos

Entre las frases célebres de la Roma Antigua que han llegado hasta nuestros días, se encuentra la interesante frase pronunciada por el emperador romano Julio César: “La mujer del César no solo debe ser honrada; sino también debe parecerlo.” Que fue la sentencia con la que dió respuesta a las influyentes matronas quienes criticaban su divorcio. Con el tiempo esta frase se ha actualizado, rescatando lo esencial de su sentido, adaptándose a un contexto más amplio, y referido a valores y cualidades diferentes.

La versión actual de la frase pone énfasis en que no solo debe ser importante practicar las cualidades día a día, sino que también esas cualidades deben ser visibles para los demás. En el refranero popular moderno encontramos una versión un tanto diferente a la de César que alude a este tema: “Según te miran, te juzgan”.

Cualidades como el autoestima, el orden y el aseo son muy valoradas en nuestra sociedad, caracterizada por un acelerado intercambio de relaciones interpersonales, más variados y frecuentes que en épocas anteriores. La rapidez y intensidad con laque se realizan en la actualidad los contactos personales, hacen que el lenguaje no verbal, lo que se ha llamado las apariencias, juegue un rol importante a la hora en que la gente tiene que valorar a las demás personas, en asuntos personales o laborales. Por ejemplo, en una selección de trabajo reñida, seguramente, el componente de la apariencia decidirá quién obtiene el puesto.

Un traje limpio y el aseo personal podrán revelar el interés que esa persona pone en las cosas importantes de la vida. Las combinaciones de prendas y colores comunicarán el gusto con el que la persona se desempeña en sus tareas cotidianas. Unos zapatos bien lustrados, una corbata metódicamente enlazada, en el caso de los hombres, dirán mucho más que cualquier hoja de vida sobre la prolijidad con la que esa persona realiza las tareas más pequeñas.

La niñez y la juventud son el tiempo indicado para inculcar la práctica de estos valores. Lo maravilloso es que podemos hacerlo con algo simple y cercano como lo es el cuidado de los uniformes escolares de nuestros hijos. Es increíble como a partir de ciertos pequeños hábitos incorporados a la vida cotidiana se puede forjar la personalidad y los valores.

Por supuesto, esta tarea no es sencilla, y demanda del esfuerzo compartido por parte de todo el núcleo familiar. El valor del trabajo en equipo es fundamental en la formación de las personas, y que mejor que compartirlo entre padres e hijos pormedio de una tarea tan sencilla, pero importante como es el cuidado del aspecto personal. A continuación, te presentamos unos pocos consejos para que del cuidado del uniforme escolar sea un excelente pretexto para complementar la formación de la personalidad de nuestros hijos.

A la hora de lavar las prendas, quien haya sido asignado para realizar dicha tarea, deberá tener cuidado en no mezclar las prendas de color con las prendas blancas, pues se corre el riesgo de estropearlas, tiñéndolas por accidente con la tintura desprendida de las prendas de color.

Otra forma sencilla de saber cómo cuidar los uniformes es leer las etiquetas que van sujetas a las prendas, pues en ellas hay información valiosa para saber cómo proceder en su lavado y mantenimiento. Todos sabemos, por supuesto, que según el material del que está hecha la prenda, sea, por ejemplo, de algodón, poliéster o mezclilla, las formas del lavado en máquina o a mano serán diferentes: la temperatura del agua, el tipo y cantidad de detergente, el tiempo de lavado.

Así mismo, la forma del planchado varía de acuerdo al tipo de prenda. Por ejemplo, el acetato, el rayón, la seda y la lana se deben planchar a baja temperatura; el poliéster, a temperatura media y el algodón, a temperatura alta; estos dos últimos deben estar ligeramente húmedos antes del planchado. De este pequeño detalle dependerá para que los uniformes de tus hijos parezcan recién salidos de la lavandería. Además, que el hábito de planchar podría ser una excelente forma de enseñar a tus hijos a ser disciplinados.

Finalmente, no podemos olvidar que tener un armario ordenado, permitirá que las prendas se guarden de modo adecuado. Saber doblar de forma correcta las prendas de vestir, colocar en sus respectivos armadores y cajones, seguro hará que los uniformes de tus hijos e hijas luzcan de maravilla y por supuesto sea una tarea que podamos compartir en familia. Con las actividades mencionadas será fácil para ellos desarrollar cualidades como la confianza en sí mismos, la responsabilidad y la disciplina, que seguro con el tiempo les abrirá muchas puertas.

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