Las variaciones de voltaje, los cortes de energía y las sobretensiones pueden afectar los componentes internos de refrigeradoras, televisores, computadoras y otros equipos conectados.
Evaluar la exposición de tu vivienda y revisar las condiciones de un seguro de hogar te ayudará a determinar si necesitas una cobertura que contemple determinados daños eléctricos.
Un corte de energía no siempre ocasiona daños por sí mismo. El riesgo puede presentarse cuando el servicio se restablece y se producen variaciones o picos de voltaje capaces de afectar equipos sensibles.
Referencia informativa: especialistas consultados por Primicias recomiendan utilizar reguladores adecuados, desconectar equipos sensibles durante un corte y esperar antes de volver a conectarlos.
Es una afectación producida en un equipo, instalación o componente como consecuencia de una alteración eléctrica. Puede relacionarse con un cortocircuito, sobrecarga, sobretensión, descarga atmosférica o variación inesperada del suministro.
Sin embargo, no todos los eventos eléctricos están cubiertos automáticamente por un seguro para vivienda. El origen del daño, el tipo de bien afectado y las exclusiones de la póliza determinan si corresponde la cobertura.
La cobertura debe revisarse en las condiciones de la póliza. Tener un seguro de hogar no significa que todos los daños eléctricos estén incluidos.
Antes de contratar una cobertura, conviene identificar posibles puntos vulnerables dentro de la propiedad.
Una instalación antigua, deteriorada o modificada sin criterios técnicos puede incrementar el riesgo de sobrecargas, cortocircuitos y calentamiento.
Una puesta a tierra correctamente instalada ayuda a conducir determinadas corrientes de falla y forma parte de las medidas de seguridad de una instalación.
Comprueba que el tablero cuente con protecciones apropiadas y que la capacidad de cada circuito corresponda con los equipos conectados.
Importante: la inspección y las modificaciones de una instalación eléctrica deben ser realizadas por personal técnico calificado.
La ubicación y las condiciones del suministro eléctrico también influyen en el nivel de riesgo.
Variaciones frecuentes: registra si en tu sector se presentan apagones, interrupciones o cambios perceptibles de voltaje.
Tormentas eléctricas: las descargas atmosféricas pueden producir sobretensiones que afecten las instalaciones y los equipos.
Equipos sensibles: computadoras, televisores, consolas, sistemas de audio y ciertos electrodomésticos pueden ser vulnerables a cambios repentinos.
Un inventario permite estimar cuánto costaría reparar o reemplazar los bienes afectados y ayuda a evaluar la suma asegurada necesaria.
Refrigeradora, lavadora, secadora, cocina eléctrica, microondas y otros electrodomésticos de uso cotidiano.
Televisores, computadoras, monitores, consolas, sistemas de audio, routers y dispositivos conectados.
Aires acondicionados, bombas de agua, portones eléctricos, sistemas de seguridad y equipos utilizados para trabajar desde casa.
Conserva facturas, fotografías, números de serie y comprobantes de mantenimiento. Estos documentos pueden ser útiles para acreditar la existencia y el valor de los bienes ante un reclamo.
Confirma si la póliza contempla cortocircuitos, sobretensiones, variaciones accidentales de voltaje o daños vinculados con descargas atmosféricas.
Comprueba si la protección aplica ante fallas originadas dentro de la propiedad, problemas del suministro externo o ambos escenarios.
Revisa si el seguro coordina la reparación, reembolsa el gasto o entrega una indemnización cuando el equipo no puede recuperarse.
Consulta si se considera el valor de reposición, el valor actual del equipo o una depreciación relacionada con su antigüedad y estado.
Verifica cuánto deberás asumir y cuál es el monto máximo reconocido por equipo, evento y período de vigencia.
Comprueba si se excluyen el desgaste normal, la falta de mantenimiento, los defectos de fabricación, las instalaciones deficientes o los daños anteriores a la contratación.
Las medidas preventivas no garantizan que nunca ocurra un daño, pero pueden ayudar a disminuir la exposición:
✓ Utiliza protección adecuada: emplea reguladores, supresores o sistemas UPS compatibles con la potencia y el tipo de equipo.
✓ Desconecta equipos sensibles: hazlo cuando exista un corte o una alteración evidente del suministro.
✓ Evita sobrecargar tomacorrientes: no conectes múltiples aparatos de alto consumo en extensiones inadecuadas.
✓ Revisa la instalación: solicita una inspección si existen chispas, calentamiento, olores extraños o interrupciones frecuentes.
✓ Espera antes de reconectar: después de un apagón, evita encender inmediatamente todos los equipos.
1. Prioriza la seguridad: desconecta el equipo únicamente si puedes hacerlo sin exponerte.
2. Evita manipularlo: no intentes abrir o reparar el aparato antes de recibir instrucciones.
3. Documenta el evento: toma fotografías y registra la fecha, hora y circunstancias del daño.
4. Comunícate con la aseguradora: reporta el evento dentro del plazo señalado en la póliza.
5. Conserva los documentos: guarda facturas, diagnósticos técnicos, presupuestos y comprobantes solicitados.
Depende de las coberturas contratadas. La póliza debe indicar expresamente los eventos eléctricos incluidos, sus límites, deducibles y exclusiones.
La antigüedad puede influir en la aceptación del bien, el valor reconocido o la aplicación de depreciación. Revisa las condiciones particulares del seguro.
No. Puede ayudar a reducir determinados riesgos, pero debe ser adecuado para el equipo y no reemplaza el mantenimiento de la instalación ni garantiza protección absoluta.
Las facturas facilitan la acreditación de la propiedad y el valor. Si no las tienes, consulta qué otros documentos acepta la aseguradora.
Dependerá de la definición del evento cubierto y de las exclusiones de la póliza. Este punto debe confirmarse antes de contratar.
Conocer el estado de la instalación, identificar los equipos más valiosos y revisar las condiciones de cobertura permite tomar una decisión más informada.
Antes de elegir un seguro de hogar, compara los eventos incluidos, las exclusiones, el deducible, la suma asegurada y el proceso para reportar un daño.
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Visitar el blogEste contenido es informativo. Las coberturas, límites, deducibles, exclusiones, requisitos y procedimientos dependen del producto contratado. Revisa las condiciones generales y particulares de la póliza antes de tomar una decisión.
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